Mi piel ha pasado por todo. Granitos, sequedad, deshidratación, manchas, opacidad, líneas finas, falta de firmeza… Si lo puedes imaginar, probablemente lo he vivido. Durante años probé de todo: productos virales, recetas caseras, trucos de abuela y los últimos activos de laboratorio. Algunos funcionaron, otros no tanto, y algunos incluso me empeoraron la piel.
Pero hubo un momento clave en el que me di cuenta de algo que lo cambió todo: sin organización, nada funciona realmente. Puedes tener el mejor serum del mundo, pero si lo usas mal, en el orden equivocado o de forma intermitente, no verás resultados. Así fue como aprendí a simplificar, ordenar y priorizar, hasta dar con una rutina de skincare que me funciona en solo 10 minutos al día
Hoy quiero compartirte mi experiencia y los pasos clave para que tú también puedas armar tu propia rutina de skincare eficaz, sin complicaciones, sin abrumarte, y con resultados reales. Porque sí, es posible cuidar tu piel sin pasar horas frente al espejo
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Un pequeño gran cambio: cómo organizar tu rutina de skincare de forma sencilla

Empecé probando combinaciones de productos y cronometrándome con el móvil. Al principio, confieso, fue un desastre: mezclaba pasos, duplicaba ingredientes activos y desperdiciaba valiosos segundos buscando el sérum de turno. Hasta que comprendí que la clave no estaba en añadir más productos, sino en estructurar correctamente mi rutina de skincare y utilizarlos de manera inteligente. Orden, constancia y simplicidad fueron los pilares para lograr una rutina facial que realmente funciona.
Dato curioso: un estudio de la Universidad de Granada reveló que aplicar correctamente los cosméticos aumenta un 30 % su eficacia, sobre todo cuando hablamos de activos como la vitamina C o el retinol. Y ese aumento no depende solo del producto, sino del orden y la consistencia en tu rutina de cuidado facial.
- Un pequeño gran cambio: cómo organizar tu rutina de skincare de forma sencilla
- ¿Cómo adaptar tu rutina según tu tipo de piel?
- Conoce tu tipo de piel: Cómo diagnosticar tu piel (sin salir de casa)
- Ingredientes activos en tu rutina de skincare: cuáles incluir y cuándo usarlos
- Orden correcto de tu rutina de skincare: de lo más ligero a lo más denso
- Qué incluir y qué evitar al crear tu rutina de skincare diaria
- Rutinas Express de 10 minutos
- Consejos extra para organizar tu rutina de skincare + datos curiosos que no sabías
¿Cómo adaptar tu rutina según tu tipo de piel?
Cada piel es única y necesita productos específicos.
- Piel seca: busca cremas nutritivas, texturas densas, y evita espumas limpiadoras que resecan.
- Piel grasa: apuesta por limpiadores suaves, texturas en gel o gel-crema, y activos como niacinamida.
- Piel mixta: combina productos según las zonas, usando hidratantes ligeros en todo el rostro y tratamientos específicos en zonas más grasas.
- Piel sensible: opta por fórmulas sin perfume, sin alcohol y testadas dermatológicamente. Menos es más.
Entender tu tipo de piel es el primer paso para no frustrarte ni saturarla con productos innecesarios.
Conoce tu tipo de piel: Cómo diagnosticar tu piel (sin salir de casa)
Antes de preguntarte “¿qué necesito para mi rutina de skincare?”, respira hondo y sigue estos pasos:
1. Limpieza suave: lava tu rostro con un gel o leche neutra y seca con palmaditas.
2. Test del papel absorbente: presiona un blotting sheet en la zona T, mejillas y contorno de ojos.
- Papel limpio → piel seca
- Brillo en frente y nariz → piel mixta
- Brillo en todo el rostro → piel grasa
- Ni tirantez ni brillo → piel normal
3. Observación en 1 hora:
- Tirantez o descamación → seca
- Brillo rápido → mixta/grasa
- Enrojecimiento o picor → sensible
Conócela y elige ingredientes que trabajen a tu favor, en lugar de darte palos de ciego entre etiquetas y fórmulas.
Ingredientes activos en tu rutina de skincare: cuáles incluir y cuándo usarlos
Retinol
- Función: renovación celular y disminución de arrugas.
- Ideal para: pieles normales, mixtas y maduras.
- Momento de uso: noche, 2–3 veces/semana.
Vitamina C
- Función: antioxidante, ilumina y unifica el tono.
- Ideal para: todo tipo (sobre todo opacas).
- Momento de uso: mañana, antes del protector solar.
Ácido hialurónico
- Función: hidratación profunda y relleno de líneas finas.
- Ideal para: secas, deshidratadas y normales.
- Momento de uso: mañana y noche, tras el tónico.
Niacinamida
- Función: regula el sebo, minimiza poros y fortalece la barrera.
- Ideal para: mixtas, grasas e imperfecciones.
- Momento de uso: mañana y noche, antes de la crema.
Ceramidas
- Función: refuerzan la barrera y retienen la humedad.
- Ideal para: secas y sensibles.
- Momento de uso: mañana y noche, como segundo sérum o crema.
Tip: Nunca combines retinol y vitamina C en la misma aplicación: ambos compiten y pueden irritar tu piel.
Orden correcto de tu rutina de skincare: de lo más ligero a lo más denso
1. Limpieza (doble limpieza adaptada a tu piel)

Este paso es el pilar de cualquier rutina.
- Mañana: limpia con un gel suave o leche limpiadora para retirar el sebo acumulado.
- Noche: realiza doble limpieza si usaste maquillaje, protector solar o estuviste expuesta a contaminación:
- Primero con agua micelar, bálsamo o aceite limpiador para disolver residuos grasos.
- Luego con un gel o espuma que retire sudor e impurezas.
- Si tienes piel muy seca o sensible, puedes terminar con una leche limpiadora hidratante.
Una piel bien limpia permite que el resto de los productos penetren y funcionen.
2. Exfoliación (1–2 veces por semana)

La exfoliación remueve células muertas y mejora la textura.
- Química: con AHA (piel seca o con manchas) o BHA (piel grasa y con puntos negros). Son más eficaces y suaves que los exfoliantes físicos.
- Física: con scrub suave (sin gránulos abrasivos) para pieles más resistentes.
No exfolies más de 2 veces por semana. Una exfoliación mal hecha puede causar sensibilidad, brotes o descamación.
3. Mascarillas (según necesidad, 1–2 veces por semana)

Elige la mascarilla según cómo sientas tu piel:
- Purificante de arcilla: ideal para piel mixta o grasa con poros dilatados.
- Hidratante o nutritiva: perfecta para piel seca, opaca o deshidratada.
- Calmante (con avena, aloe): si tu piel está irritada o después de sol/exfoliación.
Aplica después de la limpieza y antes del tónico. Deja actuar entre 5 y 20 minutos.
4. Tónico o agua de rosas (hidratación ligera y equilibrio)

Refresca, hidrata y prepara la piel.
- Si tu piel es seca o sensible: busca tónicos sin alcohol con ingredientes calmantes.
- Si tienes poros dilatados o grasa: opta por tónicos astringentes suaves o con niacinamida.
- El agua de rosas es un clásico que suaviza y da frescor, ideal para todo tipo de piel.
Es como darle un vaso de agua a tu piel tras la limpieza.
5. Agua termal (entre pasos o como calmante exprés)
Un spray de agua termal ayuda a hidratar, calmar e incluso fijar productos.
- Ideal tras el tónico, tras el sérum o al final para sellar la hidratación.
- También es excelente para usar durante el día si sientes tirantez o para refrescar el maquillaje.
Truco: guárdala en la nevera y úsala como mist calmante en días calurosos.
6. Sérum (el tratamiento más concentrado)

Aquí es donde se aplican los activos más potentes para transformar tu piel desde dentro. Se recomienda aplicar de 3 a 5 gotas directamente sobre el rostro limpio y húmedo (tras el tónico), sin frotar. Elige solo 1 o 2 sérums según lo que tu piel necesite, no todos a la vez.
- Vitamina C: ilumina, combate manchas, protege del daño solar y ambiental. Ideal para usar por la mañana.
- Ácido hialurónico: rellena, hidrata y suaviza líneas finas. Compatible con cualquier tipo de piel.
- Niacinamida: regula el sebo, reduce poros, calma el enrojecimiento y mejora el tono desigual.
- Retinol: potente ingrediente antiedad para mejorar arrugas, textura y firmeza. Solo de noche.
- BHA (ácido salicílico): excelente para piel grasa o con tendencia acneica. Limpia poros y previene brotes.
- Bakuchiol: alternativa vegetal al retinol, ideal para pieles sensibles o durante el embarazo.
- Péptidos: estimulan la producción de colágeno y ayudan a mejorar la elasticidad de la piel madura.
- Ácido azelaico: perfecto para pieles con rosácea, sensibilidad, acné o manchas.
- Centella asiática: calma y regenera. Ideal para pieles sensibles, irritadas o con rojeces.
- Ceramidas: reparan la barrera cutánea y previenen la pérdida de hidratación.
- Resveratrol: antioxidante poderoso que combate el envejecimiento prematuro.
Combina, por ejemplo, Vitamina C (día) + Ácido hialurónico (día/noche) + Retinol o BHA (noche, en días alternos).
Siempre usa protector solar si usas activos como Vitamina C, AHA, BHA o retinol.
7. Contorno de ojos (cuidado específico y delicado)

La piel del contorno es más fina y sensible. Usa fórmulas ligeras por la mañana y más nutritivas por la noche.
- Aplica con el dedo anular (menos presión) y da toquecitos.
- Los de día suelen descongestionar (con cafeína) y los de noche regenerar (con péptidos o retinol encapsulado).
No esperes milagros, pero sí notarás mejora en bolsas, líneas finas y textura con constancia.
8. Hidratante (elige la textura adecuada)

Una buena hidratante sella el sérum y equilibra la piel.
- Piel grasa o mixta: geles ligeros o lociones oil-free.
- Piel seca o madura: cremas más densas con ceramidas o aceites.
- Piel sensible: fórmulas sin perfume ni alcohol, con ingredientes calmantes.
Cambia tu hidratante según la estación. En invierno, necesitarás más nutrición.
9. Aceite facial (opcional de noche o en piel seca)

Un aceite vegetal bien formulado (jojoba, rosa mosqueta, argán) puede ser el paso final nutritivo, sobre todo si tu piel está deshidratada o apagada.
- Aplica 1–2 gotas después de la crema o mézclalo con ella.
- Ideal también como paso reconfortante antes de dormir.
No sustituye la hidratante, la complementa.
10. Protector solar (imprescindible cada mañana)

Es el último paso de tu rutina de día. Sin él, la vitamina C, los ácidos y el retinol no sirven de mucho.
- Usa SPF 30 mínimo, mejor si es 50.
- Elige textura ligera si tu piel es grasa, o fluida con color para un efecto buena cara.
- Reaplica cada 2–3 horas si estás al sol.
Es el mejor cosmético antiedad, y tu mejor defensa contra manchas y flacidez.
11. Bálsamo labial (y cuidado complementario)

No olvides los labios, cuello y escote, zonas sensibles que también envejecen.
- Usa bálsamos con karité, miel o aceites nutritivos.
- Aplica tu sérum o hidratante en el cuello y escote, igual que en el rostro.
- Haz una suave exfoliación labial 1 vez por semana para evitar grietas.
El glow real se nota en los detalles.
Exfoliación y mascarillas: cómo y cuándo usarlas
La exfoliación ayuda a eliminar células muertas, mejora la textura y potencia el efecto del resto de productos.
🔸 1-2 veces por semana es suficiente. Elige exfoliantes químicos suaves si tu piel es sensible, o mecánicos si toleras mejor el arrastre físico.
Las mascarillas son ese extra que marca la diferencia.
💧 Hidratantes si notas tirantez,
🌟 Iluminadoras si ves tu piel apagada,
🧖🏻♀️ Detox o arcillas si hay exceso de sebo o puntos negros.
Inclúyelas como un “plus” en tu semana. No son obligatorias a diario, pero sí un buen complemento.
Qué incluir y qué evitar al crear tu rutina de skincare diaria
Lo que no debe faltar:
✔️ Un buen limpiador,
✔️ Hidratación (sí, incluso si tienes piel grasa),
✔️ Protector solar diario,
✔️ Un serum con antioxidantes o activos según tus necesidades (vitamina C, ácido hialurónico, retinol…).
Lo que deberías evitar:
✖️ Usar demasiados productos al mismo tiempo.
✖️ Cambiar constantemente de cosméticos.
✖️ Aplicar productos sin conocer sus ingredientes.
✖️ Saltarte la limpieza, incluso cuando estés cansada.
Una rutina eficaz es sencilla, constante y bien pensada.
Te dejo por aqui un articulo interesante que te va a encantar: Errores Comunes en Skincare que Aprendí por Experiencia Propia (y Cómo Evitarlos) 📰
Rutinas Express de 10 minutos
Rutina de Mañana (≈ 5 minutos)
🕐 1:00 min – Limpieza suave
Lava tu rostro con un gel o leche limpiadora adecuado a tu tipo de piel. Elimina el sebo nocturno y prepara tu piel para recibir los activos. Este paso activa la circulación y da el primer “despertar” a la piel.
🕐 0:30 seg – Sérum de Vitamina C
Aplica unas gotas y distribuye con suaves toques. La vitamina C ilumina, protege frente al estrés oxidativo y mejora el tono desigual. Ideal para empezar el día con “glow” y escudo antioxidante.
🕐 0:30 seg – Contorno de ojos
Usa una cantidad del tamaño de un grano de arroz. Ayuda a descongestionar y prevenir arrugas o bolsas. Si está frío (tipo roll-on o aplicador metálico), mucho mejor para despertar la mirada.
🕐 2:00 min – Crema hidratante + Protector solar SPF 30/50
La hidratación sella el sérum, mantiene el confort y equilibra la piel. Después, aplica protector solar (sí, incluso si no sales de casa). Es el antiedad más potente y obligatorio todos los días del año.
🕐 1:00 min – Toques finales: agua termal, bálsamo labial y cejas
Un par de sprays de agua termal ayudan a fijar la hidratación y calmar la piel. Aplica un bálsamo labial nutritivo y peina tus cejas con gel o cepillo. Son pequeños gestos que suman mucho a tu look natural.
Rutina de Noche (≈ 5 minutos)
🕑 2:00 min – Doble limpieza (aceite + gel)
Empieza con un aceite o bálsamo limpiador para disolver maquillaje, SPF y suciedad. Luego, retira y limpia con un gel o espuma suave para dejar la piel libre de residuos. Este paso es clave para que los tratamientos funcionen.
🕑 0:30 seg – Tónico o agua de rosas
Equilibra el pH, tonifica y aporta frescor. Si tu piel está sensible o seca, elige uno calmante. Si tienes poros dilatados o grasa, busca uno que controle el sebo.
🕑 1:00 min – Sérum de tratamiento (Retinol, BHA o similar)
Aplica un sérum según tu objetivo:
- Retinol si buscas suavizar líneas, mejorar textura y firmeza.
- BHA (ácido salicílico) si tienes imperfecciones o poros obstruidos.
No los uses juntos ni en exceso. Aplica solo por la noche.
🕑 0:30 seg – Contorno de ojos regenerador
Por la noche, tu piel se regenera. Usa uno más nutritivo o con activos antiedad como péptidos o retinol encapsulado (si tu piel lo tolera). Ayuda a prevenir y corregir signos de la edad.
🕑 1:00 min – Crema nutritiva y/o aceite facial
Cierra tu rutina con una crema rica en lípidos o un aceite que repare la barrera cutánea. Ideal para pieles secas, maduras o apagadas. Si tu piel es grasa, puedes usar una crema ligera no comedogénica.
Mito desmontado: Más pasos no siempre significa mejor piel. La clave es la consistencia y el orden.
Cuidados complementarios: labios, contorno de ojos y cuello

Muchas veces los olvidamos, pero son esenciales:
- Labios: exfolia suavemente una vez por semana y aplica bálsamo nutritivo cada noche.
- Contorno de ojos: usa una fórmula ligera por la mañana (mejor si descongestiona) y otra más rica de noche si notas líneas o sequedad.
- Cuello y escote: aplica los mismos pasos que en tu rostro, sobre todo limpieza, hidratación y protector solar. Son zonas finas y vulnerables.
Estos gestos extra no toman más de un minuto, pero previenen arrugas prematuras y mantienen una apariencia más joven y cuidada.
Consejos extra para organizar tu rutina de skincare + datos curiosos que no sabías
- Constancia: coloca los productos en el orden que seguirás cada mañana.
- Diario de piel: anota reacciones cada semana, te ayudará a ajustar tu rutina.
Dato curioso: los primeros tónicos a base de rosas se utilizaban en la antigua perfumería árabe para calmar irritaciones.
Extra: el hielo envuelto en tela, aplicado 30 s cada mañana, mejora la microcirculación y descongestiona.
Y al final, eso es lo que más valoro hoy: una rutina sencilla, efectiva y realista que encaje con mi vida, no que la complique más. Cuidar mi piel dejó de ser una lista interminable de pasos y se convirtió en un momento para mí, en solo diez minutos, pero bien pensados.
No necesitas hacerlo perfecto, ni tener todos los productos del mundo. Solo necesitas orden, constancia… y un poco de amor propio. Porque cuando te cuidas con intención, la piel lo nota. Y tú también.
¿Te pasa lo mismo? ¿Sientes que a veces complicamos demasiado el skincare? Me encantará leerte en los comentarios. 💬
✨ Tu piel no pide perfección, pide atención.
No más caos ni mil frascos sin razón,
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